Mucha información de valor se compartió en el taller de nutrición “Stay Fit in Holidays” que dimos en línea hace unos días. Durante décadas, hemos sido entrenados para pensar en la comida como un placer, un capricho, un desliz o una tentación.
Etiquetar los alimentos como “malos”, resulta a menudo contraproducente. Cuando se cree que NO se debe tener algo, el resultado es que se le desee aún más.
Si le dices a un niño de 2 años ‘’No, no puedes tocar ese botón’’, todo lo que pueden pensar es cuánto quieren presionar ese botón. Excluir alimentos es ese botón. Cuanto más digas, “No puedo comer algo”, más vas a querer comer esos alimentos. Como lo mencioné en el taller, es sano cuidar nuestro cuerpo pero es más importante cuidar nuestra mente y estado emocional. Puedes probar lo que quieras pero debes consumir una porción razonable y no la comas todos los días.
Esta forma de pensar puede ayudar a diferenciar los alimentos como “combustible”, que son esenciales para mantener su cuerpo en funcionamiento, de los que podemos catalogar como “diversión”, y que son aquellos que sólo debemos comer algunas veces, para festejar y alegrarnos el alma. Créeme que esto puede ayudar a sentirnos menos atados a los pensamientos sobre la comida todo el tiempo y a no sufrir cuando llega la hora de comer. Identificar la comida y entender la nos ayudará también a tener menos auto-culpa cuando algo puede ser más denso en energía que en nutrientes”.
¡La Moderación es la clave!
